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Lecturas-Tipos de texto


DESCRIPCIÓN
1. Fragmento de La sirena
Justo Sierra
Desde la popa de uno de los buques de corto calado que pueden acercarse a Campeche, la ciudad mural parece una paloma marina echada sobre las olas con las alas tendidas al pie de las palmeras. Allí no hay rocas ni costas escarpadas; el viajero extraña cómo el mar tranquilo de aquella bahía, que tiene por fondo una larga y suavísima pendiente, se ha detenido en el borde de aquella playa que parece no presentarle más obstáculo que la movible y parda cintura de algas que el agua deposita lentamente en sus riberas.
2. Fragmento de Al filo del agua
Agustín Yáñez
Pueblo de mujeres enlutadas. Casas de las que no escapan rumores, risas, gritos, llantos. Pueblo sin otras músicas que cuando clamorean las campanas, propicias a doblar por angustias, y cuando en las iglesias la opresión se desata en melodías plañideras, en coros atiplados y roncos. Pueblo seco, sin árboles ni huertos. Pueblo de sol, reseco, brillante. La limpieza pone una nota de vida. Bien barridas las calles. De las casas emana el aire de misterio y hermetismo que sombrea las calles y el pueblo.
3. Fragmento de William Wilson
Edgar Allan Poe
La inmensa y antigua casa, con sus innumerables subdivisiones, tenía varias recámaras entre sí, donde dormía el mayor número de estudiantes. No obstante (como necesariamente debe ocurrir en un edificio de tan excéntrico diseño), había muchos pequeños nichos y escondrijos, recovecos y recodos de la estructura que el ingenio económico del Dr. Bransby había adaptado como dormitorios que, a pesar de ser del tamaño de meros guardarropas, podían acomodar a un individuo.
NARRACIÓN
1. Fragmento de Madame Bovary
Gustave Flaubert
Capítulo VII
A veces pensaba que, a pesar de todo, aquellos eran los más bellos días de su vida, la luna de miel, como decían. Para saborear su dulzura, habría sin duda que irse a esos países de nombres sonoros donde los días que siguen a la boda tiene más dulces holganzas. En sillas de posta, bajo cortinillas de seda azul, se sube al paso por caminos escarpados, escuchando la canción de postillón, que se repite en la montaña con las campanillas de cabras y el sordo rumor de la cascada. Cuando se pone el sol, se respira a la orilla de los golfos el perfume de los limoneros; después, por la noche, en la terraza de las villas, a solas y con los dedos entrecruzados, se mira a las estrellas haciendo proyectos. Le parecía que algunos lugares en la tierra debían de producir felicidad, como una planta propia de un suelo y que no prospera en otra parte. ¡Quién pudiera asomarse al balcón de los chalets suizos y encerrar su tristeza en una casa de campo escocesa, con su marido vestido de frac de terciopelo negro de largos faldones y calzado con botas flexibles y con un sombrero puntiagudo y puños en las bocamangas!
Quizás hubiera deseado hacer a alguien la confidencia de todas estas cosas. Pero, ¿cómo explicar un vago malestar que cambia de aspecto como las nubes, que se arremolina como el viento? Le faltaban las palabras, la ocasión, ¡el valor!
Si Charles, sin embargo, lo hubiera querido, si lo hubiera sospechado, si su mirada por una sola vez, hubiera ido al encuentro de su pensamiento, le parecía que una elocuencia súbita se habría desprendido de su corazón, como cae la fruta de un árbol en espaldera cuando se acerca a él la mano. Pero a medida que se estrechaba más la intimidad de su vida, se producía un despegue interior que la separaba de él.
La conversación de Charles era insulsa como una acera de calle, y las ideas de todo el mundo desfilaban por ella en su traje ordinario, sin causar emoción, risa o ensueño…
2. Fragmento de Historia de dos ciudades
Charles Dickens
¡Resucitado!
Capítulo primero
Aquella época
No ha habido tiempos mejores, no ha habido tiempos peores; fueron años de buen sentido, fueron años de locuras; una época de fe, una época de incredulidad; lapso de luz, lapso de tinieblas; primavera de esperanza, invierno de desesperación; lo teníamos todo ante nosotros, no había nada ante nosotros; todos íbamos derechos al cielo, todos marchábamos en sentido contrario. Aquel periodo fue, en una palabra, tan semejante al actual, que algunas de sus personalidades más vocingleras reclamaban para el mismo que le fuesen aplicados, exclusivamente en lo bueno y en lo malo, los calificativos extremos.
EXPOSICIÓN
1. Fragmento de De lo espiritual en el arte
Wassily Kandinsky
La forma puede existir independientemente como representación del objeto o como delimitación puramente abstracta de un espacio o una superficie. No así el color, que no puede extenderse ilimitadamente. El rojo infinito sólo puede concebirse intelectualmente. Al oír la palabra rojo no hay límites en nuestra imaginación. Si fuera necesario habría que hacer un esfuerzo para imaginarlos. El rojo no visto sino concebido de modo abstracto, nos da una idea, precisa e imprecisa, ya que su sonido interno está desnudo, sin tendencias adicionales el calor, el frío, etcétera, que lo delimiten. Este sonido interno equivale al sonido de una trompeta o de un instrumento imaginado, en ausencia de los detalles concretos.
El sonido se imagina en abstracto, sin las diferencias que en él se producirían al sonar o al aire libre, o en un espacio cerrado, solo o con otros instrumentos, o producido por un postillón, un cazador, un soldado o un virtuoso.


ANÁLISIS E INVESTIGACIÓN
¿Cómo ves? Revista de divulgación de la ciencia de la UNAM
No. 243 “Química, género y lenguaje”
Martín Bonfil Olivera
A finales del siglo XIX, cuando los químicos comenzaban a descifrar la estructura molecular de las sustancias orgánicas, descubrieron que algunos ácidos grasos, si poseían un enlace doble entre dos de los átomos de carbono que forman su cadena principal, se presentaban en dos variedades.
En una, la cadena de carbono continuaba por lados opuestos del enlace doble, y la molécula permanecía relativamente recta. En la otra, las cadenas de carbono se hallaban del mismo lado del enlace doble, y eso torcía la molécula.
Para denominar estas dos variedades —o isómeros— de las moléculas, se usaron los prefijos griegos cis y trans, que significan, respectivamente, “en el mismo lado” y “en lados opuestos”. Así, hoy hablamos de ácidos grasos cis y trans (y sabemos que el consumo de estos últimos es poco saludable).
Pero las palabras, y los conceptos que denotan, suelen brincar de un área de la actividad humana a otra. Cuando se desarrolló la genética y la tecnología para transferir genes, fue posible crear organismos que tuvieran genes provenientes de otra especie. Se comenzó así a hablar de organismos transgénicos. En cambio, los que no contienen genes foráneos serían cisgénicos, término poco usado.
(Ojo: no confundir los ácidos grasos trans con los que provienen de organismos transgénicos, como a veces ocurre en las noticias.)
Más recientemente, y en un área totalmente distinta, muchas sociedades han comenzado a reconocer la existencia de la diversidad sexual, y a aceptar que las personas con distintas orientaciones sexuales e identidades de género no están “enfermas” ni son anormales. Simplemente son muestra de que el comportamiento humano es más diverso de lo que se aceptaba anteriormente.
Así, para describir a las personas que tienen una identidad de género distinta a su sexo biológico —varones que se identifican como mujeres, o mujeres que se reconocen como varones—, se usaron los mismos prefijos, y se comenzó a hablar de personas transgénero. (Igualmente, una persona transexual es quien ha modificado su cuerpo para adecuar su sexo biológico al género con el que se identifica, y una transvestista —o “travesti— es la que simplemente adopta la vestimenta del género opuesto.)
Lógicamente, las personas cuyo género percibido coincide con su sexo biológico —que son la gran mayoría— se denominan cisgénero, palabra todavía novedosa, pero de uso creciente.
Es interesante ver cómo los mismos prefijos pueden saltar del griego antiguo a la química, de ahí a la genética y finalmente al campo del respeto a los derechos humanos —comenzando por el de la identidad— de las personas con sexualidad diversa. ¡Bienvenidas estas nuevas palabras!





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